El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, anunció hace unas semanas que el Parque Nacional de Cabañeros contará con un centro de cría del lince ibérico. Barreda hizo estas declaraciones en Ciudad Real, en el marco del anuncio de la aparición de linces en la Comunidad Autónoma.
Explicó a este respecto que la puesta en marcha de este Centro surge del Pacto por el Lince Ibérico que rubricaron las comunidades autónomas de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, el Algarve portugués y el Gobierno de España.
Acompañado por el consejero de Medio Ambiente, José Luis Martínez Guijarro, Barreda explicó que desde el Gobierno regional se tiene constancia de que al menos hay 14 linces ibéricos en la región y aprovechó para felicitar a los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente por el buen resultado obtenido tras la puesta en marcha del Plan de Recuperación del lince ibérico.
José María Barreda, que hizo el anuncio mostrando las fotografías que demuestran la existencia de estos felinos, advirtió que se trata de una buena noticia, que calificó "de importancia internacional", por lo que conlleva de cuidado y mantenimiento de la biodiversidad.
LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD
La situación del lince ibérico es dramática. Está en el umbral del punto de no retorno. En España hay entre 120 y, en el mejor de los casos, 150 individuos que se esparcen en 5 áreas aisladas de las que sólo dos son genéticamente viables. De seguir así, el lince podría seguir muy pronto el camino del bucardo, la cabra pirenaica cuyo último ejemplar se extinguió hace dos inviernos.
Los datos de los censos realizados a principios de los 90 señalaban la existencia de unos 1200 linces. Cinco años después se citaban entre 800 y 500. Si no se toman medidas, los 150 que quedan hoy desaparecerán en menos de diez años. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, le ha calificado, junto al tigre de Bengala, como el felino más amenazado del planeta.
LOS PROBLEMAS DEL GRAN GATO IBÉRICO
Los principales problemas que afectan en la actualidad al lince ibérico son:
- Disminución de las poblaciones de conejo, su alimento básico y casi exclusivo.
- Destrucción del monte mediterráneo, su hábitat característico, que es el de su presa principal y también del águila imperial ibérica, una de las rapaces más amenazadas del mundo (120 parejas en total).
- Furtivismo. No especialmente contra la especie, sino contra otros mamíferos, como jabalí, zorro y otros.
- Atropellos. Sus principales áreas están atravesadas por carreteras, en las que no se contemplan medidas preventivas. En ellas mueren sobre todo los jóvenes durante la etapa de dispersión juvenil.
- Endogamia. La reducción de las poblaciones deteriora su calidad genética y hace inviable su reproducción.